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EN ESPAÑOL: ARTÍCULO |
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Acné 411
por Aaron Dunn Traducido por Susana Petit, 09.07.07

Cuatro de cada cinco adolescentes tiene acné. |
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Tienes un grano. Está justo ahí, en la punta de la nariz, en el lugar ideal para que todo el mundo lo vea. Es enorme. Horrible. Es rojo, abultado y casi brillante. Y en realidad, parece que va a explotar.
Y, ¿cuál es el problema? Después de todo, no eres la única persona del planeta que tiene una imperfección en la cara. Y se va a ir.
Recuerda: cuatro de cada cinco adolescentes tiene acné. El acné aparece en todas partes del cuerpo en la espalda, rostro, cuello y tórax. Cabezas blancas, cabezas negras, granitos, quistes llámalos como quieras, pero no dejes que te quiten el sueño. Son algo natural. Están allí. Tienes que tratar de conocerlos y entenderlos. Tal vez, si tienes suerte, puedas encontrar la forma de mantenerlos bajo control.
Mis poros
Este es una breve lección de anatomía. Tu cuerpo está recubierto de piel. La piel está repleta de orificios microscópicos llamados poros. Los poros son como ventanas que permiten la salida hacia la superficie del aceite que producen las glándulas ubicadas debajo de la piel. El aceite permite que tu piel no se reseque y que tu pelo tenga un aspecto saludable.
Ese aceite se llama sebo y las glándulas que lo producen son las glándulas sebáceas. A diario, las glándulas sebáceas que son millones drenan aceite hacia afuera de manera casi imperceptible. El acné se produce cuando tus glándulas sebáceas trabajan demasiado.
Culpa de las hormonas
Nuestro organismo funciona a base de hormonas. Sin ellas, nos marchitaríamos y moriríamos. Las hormonas controlan todas nuestras funciones el crecimiento, el metabolismo, el desarrollo sexual, todos lo que se te ocurra.
Por tanto, el problema es el siguiente: como eres adolescente, te encuentras justo en el ojo de la tormenta hormonal y los cambios hormonales durante la pubertad son la razón principal de la aparición del acné. Durante la pubertad, las hormonas trabajan a toda máquina. Obviamente, los estirones y el mayor interés sexual también son el resultado del aumento de la actividad hormonal. Pero el aumento de esa actividad también acelera el funcionamiento de las glándulas sebáceas. El sebo comienza a fluir. Un gran momento.
Respaldo del sistema
Es simple, realmente. El sebo, en su camino para aflorar a la superficie de la piel, tropieza con obstáculos. Un poco de impurezas por aquí, algunas células muertas por allá, y de pronto, te das cuenta de que los poros están tapados. El aceite retrocede.
Lamentablemente, en términos fisiológicos, el sebo es equivalente a una chuleta para el Propionibacterium acnes. Es decir, es un alimento sustancioso. El P. Acnes es una bacteria que se produce naturalmente en nuestros organismos, se alimenta de sebo y se multiplica. Poco después, hay más bacterias de las que tu organismo puede manejar. La piel se inflama. Se cubre de granos.
Qué hacer
Eso es todo. El acné no está provocado por lo que comes. No tiene nada que ver con los dulces, el chocolate o las frituras. Y no está relacionado de ninguna manera con la masturbación ni con ninguna otra actividad sexual. Puedes masturbarte todo lo que quieras y no por eso tendrás un brote.
Si tu acné se manifiesta en forma importante, es difícil que no se note. El acné no puede matarte pero lo que sí puede hacer, si te dejas llevar, es hacerte sentir avergonzado/a, acomplejado/a, frustrado/a e incluso deprimido/a.
Entonces, ¿qué puedes hacer para luchar contra el acné? Cuida la piel. Todos los días, lávate el cabello y el rostro suavemente con agua tibia y jabón. Aléjate de los productos para la piel a base de aceite, que ayudan a juntar impurezas, como algunas pantallas solares y lociones para la piel. No aprietes los granos. No los pellizques ni los revientes.
Si tu acné se agrava, quizá tengas que consultar con un proveedor de cuidados de salud. En algunos casos, el proveedor recetará medicamentos para mantener la producción de sebo en un nivel bajo que finalmente, ayudará a controlar tus granos. Las píldoras anticonceptivas, al reducir la producción de hormonas, también pueden ayudar a reducir el acné en las mujeres. Otros medicamentos para combatir el acné contienen peróxido de benzoilo o ácido salicílico.
Más allá de lo que decidas hacer con respecto al acné, recuerda lo siguiente: ya sea en la fiesta de egresados, en una representación artística o en una presentación académica, lo que importa y lo que te hará sobresalir no es tu aspecto sino lo que haces y lo que dices. Al fin y al cabo, el acné es tan normal como la vida misma. |
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