"Presenté esta demanda para poder tener las mismas oportunidades que los demás."
Como estudiante de la escuela secundaria en Los Ángeles, CA, Cecelia (no es su nombre verdadero) estaba inscrita en varios cursos reservados a los mejores alumnos. Para ella la escuela era muy importante. Tenía claro que quería ir a la universidad, y sabía que sólo si ponía todo su empeño podría lograrlo.
Cuando Cecelia dio a luz a una beba, sabía que tenía que encontrar una manera de seguir con sus planes. Se inscribió en un programa estatal diseñado para ayudar a los padres jóvenes como ella a terminar la escuela secundaria. Además de ofrecer servicios de guardería, el programa ofrecía clases para la crianza de los hijos. Asimismo, brindaba cursos especiales creados específicamente para madres adolescentes.
Para Cecelia había sólo un problema: Ella no quería "cursos especiales", y para conseguir lo que quería, tendría que presentar una demanda.
"Quería continuar con los cursos preparatorios para la universidad que estaba tomando antes de que naciera mi hija", escribió Cecelia en una declaración que proporcionó la Unión Americana de Libertades Civiles del Sur de California, que la representó en la demanda presentada contra el programa estatal y el distrito de la escuela secundaria de Cecelia. "Eso no era posible conforme a la manera en que se administraba el programa".
La política del programa no permitía a los estudiantes con hijos tomar clases regulares en la escuela secundaria. Si los estudiantes querían la ayuda de guardería y otros servicios, tenían que adherirse al curriculum especial del programa. En otras palabras, tenían que abandonar su educación secundaria de alta calidad y tomar en vez cursos más fáciles.
"Presenté esta demanda judicial para tener las mismas oportunidades que los demás", escribió Cecelia. "Y ahora que tengo una hija, necesito aun más esas oportunidades."
Título IX
Cecelia ganó su caso, que se acordó fuera del tribunal, gracias a una ley federal conocida como Título IX. El Título IX prohíbe la discriminación contra las mujeres que asisten a escuelas con financiamiento público. Además, garantiza a los padres adolescentes tanto chicas como chicos - los mismos derechos que los demás.
"Las escuelas no pueden excluir a las estudiantes porque están embarazadas, tienen hijos, o tuvieron un aborto o aborto espontáneo o se están recuperando de cualquiera de estas condiciones", explica Lee Che Leong, directora de Teen Health Initiative de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York. "Lamentablemente, no es algo que todo el personal entiende o está capacitado para entender".
La mayoría de las escuelas ahora conocen los derechos que el Título IX otorga a los padres adolescentes, pero continúan surgiendo historias de jóvenes estudiantes con mucho potencial que son derivados por sus maestros o administradores a programas GED (Diploma de Educación General) menos exigentes.
"Cuando se enteran que una estudiante está embarazada no quieren que se informe al Departamento de Educación", dice Pat Maloney, director de Teen Choice en Inwood House, un programa para jóvenes con sede en Nueva York orientado a temas relacionados con el embarazo. "No quieren que aparezca en sus registros. Y lamentablemente, aún hay personas que piensan que los padres adolescentes no pueden ser un buen ejemplo en las escuelas que son una mala influencia para otros chicos."
Sus derechos
Si eres un padre/madre adolescente, o tienes un amigo que lo es, conoce tus derechos. Tienes derecho a:
inscribirte en un programa GED o una escuela especialmente apropiada para padres adolescentes, pero no es obligatorio
asistir a la escuela y a clase
tener acceso a todas las oportunidades educativas que tienen los demás estudiantes
asistir a todas las actividades escolares, incluyendo actividades extracurriculares y ceremonias de graduación
competir en los equipos de deportes de la escuela, salvo que tu proveedor de servicios de salud no te lo aconseje
faltar a la escuela por citas médicas legítimas para ti o tu hijo/a
tomarte una licencia por embarazo, parto y recuperación
recibir ayuda extra y ponerte al día con tareas escolares pendientes debido a las ausencias legítimas
participar en sociedades de honor y otras sociedades académicas
esperar confidencialidad en las comunicaciones con los profesionales de atención de salud de la escuela
Si piensas que has sido discriminada debido a un embarazo o tu condición de madre/padre, también tienes derecho a recibir asesoramiento legal. Comunícate con la oficina de la Unión Americana de Libertades Civiles (American Civil Liberties Union) de tu localidad (visita www.aclu.org/affiliates) para más información.
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