"Afecta tus destrezas de comunicación y no es necesario usar demasiado alcohol [u otras drogas] para que esto ocurra."
Según una encuesta de la Kaiser Family Foundation, cerca del 90 por ciento de los adolescentes dicen que los chicos de su edad usan drogas o alcohol antes de tener sexo y que el 50 por ciento de los adolescentes indica que sus compañeros frecuentemente mezclan sexo con drogas o con alcohol. Además del hecho de que es ilegal que los adolescentes beban y tomen drogas, estar bajo la influencia del alcohol o las drogas puede interferir con una vida sexual sana y una relación sana. He aquí porqué.
Porque estar sobrio es más sexy
Hay muchos motivos por los que las drogas (incluyendo el alcohol) y el sexo son una mala combinación. Empecemos por lo físico. Beber o tomar drogas puede producir excitación sexual por eso en películas, programas de TV y anuncios pareciera que el sexo es mejor cuando uno bebe o toma drogas. Pero en la realidad no es así el alcohol y las drogas pueden impedir el orgasmo y dificultar las erecciones. ¡No tan sexy!
Para los bebedores crónicos, los efectos son aún más alarmantes que no poder mantener una erección durante un sábado de juerga. Un nuevo estudio científico publicado en octubre indica claramente que la ebriedad crónica no sólo causa impotencia, desarrollo de senos femeninos en los hombres y el achicamiento de los testículos también aumenta la posibilidad de infertilidad. Nuevamente, ¡no tan sexy!
Tomar buenas decisiones
Tener sexo es una decisión importante que requiere pensarlo claramente. Si agregamos drogas o alcohol a la mezcla puede enturbiar el pensamiento. Según la Kaiser Family Foundation, casi un tercio de los adultos jóvenes informan haber hecho "más sexualmente" bajo la influencia del alcohol y las drogas de lo que planeaban hacer mientras estaban sobrios. Si estás pensando en tener sexo o cualquier tipo de juego sexual es importante que lo pienses y lo hables con tu compañero/a cuando estás sobrio/a.
Mezclar sexo con alcohol o drogas también aumenta las probabilidades de un embarazo no deseado y de exponerse a infecciones de transmisión sexual. Si tienes relaciones sexuales cuando estás borracho/a o drogado/a, es probable que no tengas la claridad mental para usar condones o usarlos correctamente.
Problemas de comunicación
Las drogas y el alcohol pueden interferir con la comunicación y el consentimiento. "Afecta tus destrezas de comunicación y no es necesario usar demasiado alcohol [u otras drogas] para que esto ocurra", dice el Dr. Scott Spear, director de servicios clínicos de salud en la Universidad de Wisconsin-Madison Health Services.
Los adolescentes que se encuentran bajo el efecto del alcohol o las drogas están más vulnerables a un ataque sexual. Alguien que no quiere tener sexo puede estar incapacitado/a para decir "no" mientras está drogado/a o alcoholizado/a. (De hecho, es ilegal tener cualquier tipo de contacto sexual con una persona que está incapacitada debido al alcohol o a las drogas).
Cuestiones de intimidad
Estar borracho/a o drogado/a también puede impedir que te conectes emocionalmente con tu pareja sexual. Tener sexo es una manera de acercarse íntimamente a otra persona. Compartir la intimidad es una manera de pasarla bien y también se trata de ser honesto/a, respetuoso/a y cariñoso/a. Usar alcohol o drogas puede arruinar todo lo bueno de compartir una experiencia sexual.
Hay personas que eventualmente se dan cuenta que ellas o su pareja sólo tienen sexo o participan en juegos sexuales cuando están borrachas o drogadas. "Esto es una advertencia de que algo no está bien", dice el Dr. Spear. "Es mejor cuestionarlo y no pensar que es normal".
Quizás tú o tu pareja están infelices en la relación o no se sienten cómodos teniendo sexo. Tal vez uno de ustedes está tratando de superar problemas de baja autoestima, imagen corporal, sentimientos de culpa, problemas en la escuela o familiares. Emborracharse o drogarse puede ser una manera de tapar o cubrir el dolor, la inseguridad o los sentimientos confusos sobre el sexo.
Cómo conseguir ayuda
El usar drogas o alcohol no es una manera de confrontar los sentimientos y tratar de superar los problemas. Si crees que necesitas ayuda, habla con un adulto de confianza, como por ejemplo uno de tus padres, un maestro, consejero de la escuela o religioso.
Si el hecho de que tu pareja usa drogas o alcohol te preocupa, es posible que debas hablar con él/ella sobre el tema. Pero antes de hacerlo, quizás sea conveniente hablar primero con un adulto de confianza, que puede ayudarte a encontrar la mejor manera de confrontar a tu pareja. Un adulto también te puede ayudar a encontrar recursos adicionales que ayudan a los adolescentes que tienen problemas con las drogas y el alcohol.
A continuación te ofrecemos algunas sugerencias de Partnership for a Drug-Free America para ayudarte a hablar con tu pareja:
Ten la conversación cuando tu pareja esté sobria.
Déjale saber a tu pareja que te importa y estás preocupado/a.
Usa ejemplos específicos de cómo él/ella se comporta cuando está ebrio/a o bajo el efecto de las drogas y cómo esa conducta es preocupante.
Ofrécele tu ayuda como la información que recopilaste cuando hablaste con un adulto para pedir ayuda.
Debes estar preparado/a para que tu pareja se enoje durante la discusión. Simplemente hazle saber a él/ella que a ti te importa y quieres ayudar.