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EN ESPAÑOL: ARTÍCULO |
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Cómo ser un aliado/a
por Kaley Hunt Traducido por Susana Petit, 10.14.05

Ser aliado de los chicos/chicas en tu escuela que son lesbianas, gay, bisexuales o transgéneros es importante porque no siempre tienen el apoyo de sus maestros o familiares. |
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¿Cuál es el mayor insulto en tu escuela? ¿"Maricón", "tortillera" o algún otro comentario sobre la orientación sexual? ¿Cuántas veces has escuchado decir, "eso es tan gay" para describir algo estúpido o feo? Ahora piensa cuántas veces has escuchado a tus maestros o compañeros decir que está mal usar este tipo de lenguaje homofóbico. Es probable que no muchas veces.
Los insultos homofóbicos lastiman a las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgéneros y a aquellos estudiantes que tienen dudas acerca de su sexualidad, porque los hace sentir mal sobre algo natural que no pueden cambiar. ¿Acaso se puede cambiar el tipo de sangre? Los insultos anti-gay son tan sólo uno de los factores que pueden hacer que una escuela no sea el lugar apropiado para estos estudiantes. La invisibilidad es otro de los factores. Por lo general, no se incluyen ejemplos de estudiantes LGBT en las clases o textos escolares, y por lo tanto los chicos LGBT creen que están solos y que lo único "normal" es ser heterosexual. Para un estudiante LGBT, la sensación de aislamiento puede ser muy difícil porque sienten que son ignorados y que son los únicos que no son "normales."
Además del rechazo de sus compañeros, los estudiantes LGBT con frecuencia no encuentran el apoyo de los directivos de la escuela. El silencio de la dirección cuando se trata de temas LGBT hace daño a todos los estudiantes, no solamente a aquellos que no son heterosexuales, porque alienta un entorno donde las diferencias no se celebran sino que se ocultan. También excluye a los estudiantes que no se han identificado como LGBT, pero pueden estar cuestionando su sexualidad, lo que es muy común en los adolescentes. En algunas escuelas, las quejas sobre la homofobia o heterosexismo (el supuesto que ser heterosexual es la norma) no se toman en serio, ya sea que las personas que tienen problemas son o no LGBT.
Es posible que muchas personas se hayan sentido incapaces de hacer algo contra la homofobia en su escuela. Ser aliado de los chicos/chicas en tu escuela que son lesbianas, gay, bisexuales o transexuales es importante, porque no siempre tienen el apoyo de sus maestros o familiares y porque generalmente no hay muchos otros estudiantes gay que declaran abiertamente su sexualidad.
Estas son algunas cosas que todos personas LGBT o heterosexuales pueden hacer para que la escuela sea un lugar mejor para los estudiantes no importa cuál sea su orientación sexual:
- Interrumpe bromas o comentarios homofóbicos. Deja saber a la persona que los hace que la homofobia no es aceptable.
- Involúcrate o establece una alianza Gay-Heterosexual en tu escuela. "No estás solo" es un mensaje importante para los estudiantes que se sienten aislados.
- Identifica aliados: encuentra maestros, consejeros, asistentes y padres que apoyan a los estudiantes LGBT, y difunde el mensaje entre el alumnado.
- Asegúrate de que las normas antidiscriminatorias de tu escuela incluyan orientación sexual. Si tu escuela no tiene una política antidiscriminatoria, trata de que adopten una.
- Pide al bibliotecario/a que agregue a la biblioteca de tu escuela libros que traten sobre el tema de adolescentes LGBT.
- Invita a tu escuela a oradores de organizaciones tales como PFLAG (Padres, amigos y familiares de lesbianas y gays), para que compartan sus historias sobre el daño que puede hacer la homofobia y la ayuda que significa el amor y el apoyo.
- Organiza en tu escuela un Día o Semana de la Diversidad para confrontar varias formas de discriminación.
- Deja saber a los demás que tú personalmente apoyas a las personas LGBT.
Entre los exámenes, la pubertad y tratar de ser aceptado/a, la escuela secundaria puede ser difícil. Imagínate además tener que sufrir insultos de personas que quizá ni siquiera te conocen, diciéndote que estás enfermo, que no te mereces ningún derecho e incluso que habría que pegarte o matarte. A veces, un pequeño esfuerzo de acercamiento tiene un valor inmenso para alguien que está asustado/a y piensa que a nadie le importa. |
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