Shana tenía sólo 11 años cuando vio por primera vez una mancha de sangre medio marrón en su ropa interior. "Me sentí muy confusa," dice Shana, ahora de 18 años. "Estaba tratando de descifrar cómo me había cortado ahí abajo. Nunca se me ocurrió que era mi período. No me animé a decirle a mi madre por dos días".
Ya sea que fuiste la primera en tener el período, como Shana, o la última de tu clase de secundaria, muchas chicas tienen historias memorables sobre la primera visita de su "amigo rojo". Y no importa si fue sorprendente, vergonzoso o un poquito de ambos, lo más probable es que tu primer período significó un mundo de nuevas experiencias.
Viene la tía "Flo" de visita
"Mi mamá siempre hablaba con sus hermanas sobre la "Tía Flo," dice Jenny, de 19 años. "Nunca supe quién era esta parienta misteriosa hasta que me vino el período. 'Llegó la Tía Flo a visitar a Jenny,' escuché que le decía por teléfono a mi abuela. Finalmente entendí ... Tía FLOW.
Hay un diccionario entero de jerga para describir el proceso menstrual. "Me llegó un gran paquete rojo" era lo que decía mi consejera en la colonia de vacaciones. Cuando te viene el primer período ingresas a un mundo secreto que tiene su propio lenguaje. De repente, tienes un vínculo especial con las otras chicas y mujeres a las que ya les vino el período. "Mi mamá y yo nos acercamos mucho después de mi primera menstruación," dice Jenny. "Reconoció el hecho de que yo estaba creciendo."
Es probable que también mejore la comunicación con tu padre ... ¡especialmente si es el único que está en casa cuando descubres que necesitas toallas higiénicas maxi! "Vivo con mi papá," dice Allie de 18 años. "Me daba mucha vergüenza tener que pedirle toallas higiénicas, pero hizo un excelente trabajo. ¡De hecho trajo cinco tipos diferentes!" Hablar con tu papá sobre tu primer período es una buena oportunidad para romper el hielo sobre otros temas difíciles. Te sorprenderá cómo el hecho de que te venga el período puede cambiar la relación con tus padres de una manera positiva.
Lamentablemente, algunas chicas y sus padres no se sienten cómodos hablando de la menstruación. En este caso, una hermana mayor, tía o amiga de tu mamá pueden ser una gran ayuda.
Aspectos básicos del cuerpo
"Me sentía muy mal cuando recién me vino el período," dice Shana, "Todos los meses tenía dolores, me ponía de mal humor y me salían granitos en la cara.
Para muchas de nosotras la menstruación nos hace sentir más como extraterrestres que como mujeres en desarrollo. Pero aceptar los cambios por los que atraviesa tu cuerpo durante la menstruación, tales como cambios de humor e hinchazón, es parte del proceso de crecer. Y aprender cómo cuidarte mejor es una excelente lección. Para mí, cuando me viene el período significa un día de descanso en la cama y mi postre de chocolate favorito.
Seguir el flujo
Casi todas las chicas se acuerdan de su primera visita a la farmacia para comprar toallas higiénicas y tampones esa sensación como que todas las personas en la tienda te están mirando. Puedes haberte imaginado a los clientes observándote y murmurando "Miren, ella tiene el período".
Pero el susto pasa pronto. Después de un tiempo no temes ir a la tienda local para comprar lo que necesitas. Lo mismo ocurre con los artículos que tienes que usar. Toallas higiénicas o tampones, cartón o plástico ... todo se hace más fácil cuando te das cuenta que tu período es simplemente una parte normal de ser mujer.
El primer período exige un gran ajuste, porque tendrás que atravesar cambios físicos y emocionales. Pero eventualmente, comenzarás a aceptar los cambios e incluso te pondrá contenta la llegada de tu visitante mensual.
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